domingo, 24 de febrero de 2008

La venganza


"Para Muñoz que lo mira por TV"


Hace algunos meses, Luciano Leguizamón tuvo un mal momento: en el clásico platense cometió un "pecado" imperdonable para los de Gimnasia: intercambiar camisetas con Juan Sebastián Verón, eminencia pincharrata, en frente de todo el publico que estaba en el Único. Recibió cantitos tales como: "Sacalo al 8 (su numero de camiseta con el lobo), la puta que lo parió", o "Leguizamón, Leguizamón, anda a la puta que lo parió". Pero lo peor de todo es que la dirigencia pincharrata, comandada en aquel momento por (el impresentable de) Muñoz, lo colgó por aquel acto hasta nuevo aviso. Como éste no llegó, se fue a Arsenal pensando que iba a calentar banco (bah, eso supongo). Pero en el primer partido (ante Mineros por el repechaje de la Libertadores) metió un golazo de tiro libre. Y Alfaro lo tuvo más en cuenta. También mojó ante Huracán por el torneo local y ante Libertad el miercoles pasado por la Copa.
Además, en una nota al diario Hoy hace algunos días, dijo lo siguiente:
"La pasé muy mal. Hubo que poner seguridad porque los hinchas se la querían agarrar conmigo, recibí muchas amenazas... Quizá cometí un error, pero no pensé que iba a ser para tanto. Por ese cambio de camiseta tuve que dejar el club y me fui mal con la gente. Me tocó pagar carísimo por ese error y me lo tuve que bancar."
"Creía que no iba a pasar nada. Ya había hablado con Verón para cambiar la camiseta, quedamos cerca cuando terminó el primer tiempo y me dijo de hacerlo ahí. (...) Yo quería ganar, hacer goles. Me parece que por una camiseta no tenía que pagar lo que pagué. Aunque, sí, quizá lo más indicado hubiera sido cambiarla al final."
"Entendí al hincha, pero se armó algo demasiado grande."
"Gimnasia tiene hinchas en vez de dirigentes, y no saben separar las cosas. La decisión que tomaron conmigo fue propia de hinchas. (...) No vinieron a decirme que no iba a jugar más. Me dijeron que para el partido siguiente iba a ser mejor que no jugara y así siguió. No vino nadie de frente a decírmelo. Ya está, ahora estoy en Arsenal."

Bueno, vamos a ver si sigue con su venganza. Ah, una cosa, en caso de que le meta un gol a gimnasia, ¿lo gritará? Yo creo que sí.

1 comentario:

minimumi dijo...

Por favor, si la única camiseta a la que idolatran los jugadores es de color verde y se llama Dólar Athletic Club.